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Noticia / 28 de Marzo de 2023
Caminatas que mejoran el pronóstico cardiovascular

Una mayor cantidad de actividad física se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares (ECV), incluidas la cardiopatía coronaria, el ictus e insuficiencia cardíaca. Las directrices federales estadounidenses de 2018 y las Directrices del ACC/AHA de 2019 sobre la prevención primaria recomiendan al menos 150 minutos de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa o una combinación equivalente de actividad aeróbica a la semana.

Un estudio dirigido por Amanda Paluch, profesora adjunta de kinesiología en la Facultad de Salud Pública y Ciencias de la Salud de la Universidad de Massachusetts (Estados Unidos) muestran que los adultos mayores que caminaban entre 6.000 y 9.000 pasos al día tenían un riesgo entre un 40% y un 50% menor de sufrir un episodio cardiovascular, en comparación con los que caminaban 2.000 pasos al día [1].

Los pasos se midieron en cada estudio utilizando uno de los cinco dispositivos de medición de pasos disponibles en el mercado. Los adultos de 60 años o más dieron una mediana de 4.323 pasos al día (rango intercuartílico [IQR], 2.760 - 6.924), mientras que los adultos más jóvenes caminaron un poco más (mediana de 6.911 pasos diarios; IQR, 4.783 - 9.794).

Durante el seguimiento, que duró una media de 6,2 años, se notificaron un total de 1.523 episodios de ECV.

En el modelo final ajustado, para los adultos mayores, en comparación con los del cuartil 1 que dieron menos pasos al día (mediana de 1.811), el riesgo de ECV fue un 20% menor en los del cuartil 2, que dieron una mediana de 3.823 pasos al día (hazard ratio [HR], 0,80; IC 95%, 0,69 - 0,93).

El riesgo de ECV fue un 38% menor en los adultos mayores del cuartil 3, que dieron una media de 5.520 pasos al día (CRI, 0,62; IC 95%, 0,52 - 0,74) y un 49% menor en los del cuartil 4, que fueron los que más caminaron (una media de 9.259 pasos al día; CRI, 0,51; IC 95%, 0,41 - 0,63).

Por último, y no menos importante, las investigaciones futuras en esta área deberían centrarse en los precursores de las enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión, la obesidad y la diabetes de tipo 2.

Referencia:

[1] Paluch AE, Bajpai S, Ballin M, Bassett DR, Buford TW, Carnethon MR et al. Prospective Association of Daily Steps With Cardiovascular Disease: A Harmonized Meta-Analysis. Circulation 2023;147: 122-31